CAPÍTULO SEGUNDO
LA POBLACION COMO OBJETIVO

Para llevar adelante sus planes, el Ejército buscó la forma de implicar activamente a la población en la guerra. Para ello realizó análisis específicos de la relación entre ésta y la guerrilla en distintas zonas, además de estudiar las características socioculturales de las comunidades, que hicieran más factible su estrategia de inserción y control. Aunque su discurso estaba lleno de referencias ideológicas vagas al comunismo internacional, en sus planes operativos el Ejército fue mucho más preciso y utilizó los conocimientos acumulados por la sociología y la psicología militares para explotar las contradicciones sociales y el grado de cohesión comunitaria al margen de aspectos ideológicos.

El Ejército no actuó en todas las regiones con un mismo patrón, sino que diversificó su estrategia hacia la población civil según su consideración de zonas rojas (bajo control de la guerrilla), rosadas (con presencia guerrillera) y blancas (no afectadas por presencia guerrillera). La actitud hacia la población tuvo un diseño estratégico propio en cada una de las zonas.

1. EL CONTROL DE LA POBLACIÓN HOSTIL

En las zonas consideradas bajo el control de la guerrilla, la estrategia respecto de la población civil fue diseñada según un programa que contempló los siguientes pasos:

1) Tomar contacto con la población.
2) Ejercer control sobre ella.
3) Darle protección.
4) Recopilar información sobre la organización política local de la guerrilla.
5) Iniciar reformas en el campo socioeconómico.
(id.pag. 85)

Las capturas se evaluaron tanto en relación con su eficacia práctica para obtener información como respecto de su impacto psicológico en la población, tomando en cuenta el riesgo de que posteriormente los colaboradores fueran señalados en la comunidad. El siguiente perfil de actuación se define en el Manual de Contrainsurgencia con el objetivo de disminuir los efectos adversos que las capturas podían tener para la confianza con la comunidad:

1. No puede esperarse de ellos ningún cambio de actitud, tampoco que hablen con libertad al ser arrestados.

2. Temor a que las capturas de otros sean atribuidas a sus revelaciones.

3. La población conoce. Un procedimiento indirecto sería: arrestar simultáneamente a un gran número de sospechosos de poca monta y basándose en sus revelaciones arrestar enseguida a los cabecillas de la OPA local. (pag 91)

Sin embargo, las capturas se usaron también de forma masiva no sólo para buscar información, sino para concentrar de manera forzosa a la gente. La concentración fue el modelo que facilitaba tanto el control de la población como del territorio.

Implicar a la población en la guerra

En las zonas consideradas en disputa, las acciones de control de la población estuvieron orientadas a tener un poder local afín e implicar directamente a la población en la lucha contra la guerrilla.

En la medida en que el Ejército fue logrando un mayor control, algunas aldeas fueron constituidas como "aldeas modelo", las que trató de presentar públicamente como su alternativa para el desarrollo de las comunidades rurales en las zonas de conflicto. Tanto por el momento en que se realizaron (después de masacres y operativos de "limpieza"), como su ubicación (lugares estratégicos desde el punto de vista militar), estuvieron concebidas como una forma de utilizar a la población civil para acciones de guerra (consolidación de la retaguardia, ruptura de vías de paso de la guerrilla, aseguramiento de zonas en disputa, etc.).

La población civil también formó parte de la planificación de la guerra, como una fuerza más. Las misiones encomendadas a ella fueron la participación en los trabajos considerados de utilidad pública y las funciones de seguridad interna. Entre éstas cabe destacar: la información sobre personas y delaciones; la vigilancia en puntos estratégicos; la participación en operaciones de contrapropaganda; las acciones llamadas de autodefensa, que incluyeron el patrullaje y la participación en combates con la guerrilla; y, por último, el apoyo al Ejército mediante información, guías y transporte.

2. LA ESTRATEGIA DE ALDEAS

Realmente a nosotros nos despreciaban. Nos aconsejaban otra vez, como se hace con un bebé. Actualmente nos desprecian, no tenemos dignidad, allí desprecian definitivamente a los indígenas, a todos los pobres. Ahora estamos bajo ellos, porque tenemos pecados ante ellos y nos desprecian, así nos hacen ahora. TC Acamal, Alta Verapaz, 1986.

Como parte de su política de control de la población y el territorio, el Ejército desarrolló proyectos de militarización de las comunidades rurales basados en un control social exacerbado, que afectaron a cerca de medio millón de mayas. Estos proyectos incluyeron las llamadas aldeas estratégicas, las aldeas modelo y los polos de desarrollo. Entre 50 mil y 60 mil personas vivieron en aldeas modelo, esto significa entre un 12,5% y un 2% de la población del altiplano. En esas aldeas el Ejército experimentó en el periodo 1982/86 su propio modelo de reorganización social para tener un control total de la población considerada base social de la guerrilla.

POLOS DE DESARROLLO18

1. Polo de Desarrollo Triangulo Ixil: Municipio de Nebaj, Aldea Acul, Tzalbal, Juil-Chacalté, Río Azul, Pulaj, Xolcuay, Ojo de Agua, Santa Abelina, Bichibalá, Salquil-Palob Atzumbal, Juá-Ilom, Chel, Xemal/Xepatul, Chiché, San Felipe Chenlá y Xix.

2. Polo de Desarrollo Playa Grande: Jurisdicción Departamental de El Quiché: Xaclbal, Cantabal, San José la 20, Efrata, Santa Clara, San Pablo, San Francisco, Trinitaria y aldeas fronterizas. En jurisdicción de Alta Verapaz: Salacuín y aldeas fronterizas.

3. Polo de Desarrollo Chacaj: en las aldeas de Chacaj y Ojo de Agua, Municipio de Nentón.

4. Polo de Desarrollo Chisec: en el Municipio del mismo nombre: Chisec, Setzí, Saguachil, Sesuchaj, Carolina, Setal, Semuy, Pecajbá, Santa Marta, Semococh, Las Palmas, El Tamarindo, Cubilhuitz, Secocpur, Sibisté, Ticario, y en el Municipio de Santa Cruz Verapaz, Acamal.

Existieron muchas más aldeas de las habitualmente reconocidas y se establecieron en territorio considerado de disputa entre el Ejército y la guerrilla (en Ixcán por ejemplo: San Marcos; San Luis Ixcán y La Nueva Comunidad; Santa María Tzejá y Santiago Ixcán; y Samaritano; y de forma tentativa Los Angeles19).

UN DIA EN LA VIDA DE ACAMAL

4:30 Formación, izada de la bandera, cantar los himnos (Nacional, del Ejército y del "Macho Patrullero"), gritar consignas antisubversivas. Participación de mujeres.

5:30 Desayuno (la dieta básica consistió en tres tortillas y un poco de frijol en los tres tiempos, en ocasiones un poco de arroz).

6:00 Formación y plática ideológica (15 minutos después de romper filas para ir a desayunar, los formaban nuevamente).

7:00 Plática sobre autodefensa civil (hombres) a cargo del Ejército y sobre salud o prepararación de alimentos (mujeres) a cargo de Ministerio de Salud Pública.

8:00 Trabajo.

12:00 Formación, al mediodía los volvían a formar, cantaban el himno y plática de reideologización.

13:00 Almuerzo.

13:15 Plática de reideologización.

14:00 Trabajo.

18:00 Formación, cantar los himnos, arriada de la bandera y gritar consignas. El encargado de confianza del sargento tenía como principal obligación llevar el "parte de novedad" al mediodía y a las 18:00 a la oficina.

19:00 Cena.

19:15 Plática de reideologización.

21:00 Fin de la jornada.

3. LAS PATRULLAS DE AUTODEFENSA CIVIL:

Militarización de la vida cotidiana

Una estrategia para la guerra

Las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) fueron creadas por el Ejército de Guatemala a finales de 1981 como parte de la política contrainsurgente. 20 Su función principal era la de involucrar a las comunidades de forma más activa en la ofensiva antiguerrillera que el Ejército había puesto en marcha. Por una parte, el Ejército percibió que la insurgencia contaba con un fuerte apoyo dentro de la población civil y con la utilización de las PAC pretendía cerrar las comunidades a la posible penetración de la guerrilla, pero también sacarla de donde ésta ya había logrado alguna presencia.

Las patrullas comenzaron a funcionar durante el gobierno del general Romeo Lucas García,21 pero no fueron legalizadas sino hasta el 1 de abril de 1982, dentro el Plan Nacional de Seguridad y Desarrollo, de la Junta Militar de Gobierno golpista, encabezada por el general Efraín Ríos Montt, y fueron refrendadas por el Decreto 19-86 del 10 de enero de 1986, en el que el gobierno de Vinicio Cerezo les dio el nombre de Comités Voluntarios de Defensa Civil.

No hay datos oficiales del número de hombres integrados a las PAC. Hacia 1982/83 llegaron a agrupar a unos 900,000 campesinos comprendidos entre los 15 y 60 años, es decir, cerca del 80% de la población masculina de las zonas rurales indígenas. Durante el gobierno de Vinicio Cerezo (1986-90) los miembros de las PAC bajaron a 500,000, y eran unos 375,000 en el momento de su disolución (1995).

Las PAC constituyeron además un sistema de vigilancia y represión a bajo costo, dado que no le resultaron onerosas al Ejército ni al Estado: escasa provisión de armas en muchos casos, falta de salario etc. Además, en muchos lugares se utilizaron para la realización de trabajo forzado especialmente en tareas de abastecimiento, construcción de infraestructuras etc. Dentro de la economía de guerra, la instalación de las PAC permitía también redistribuir la tropa en otros lugares.

Los de Xococ (aldea de Rabinal) son los primeros en organizarse en autodefensa, en patrullas de autodefensa y llegaron a obligar a Río Negro que se organicen, junto con el Ejército, a final del 81. De lo contrario todos son guerrilleros. Caso 1118, Río Negro, Rabinal, Baja Verapaz, 1981.

Si bien el involucramiento de la población civil tenía beneficios evidentes para el Ejército, éste tampoco estaba exento de problemas tales como la actitud tendiente a no colaborar o el riesgo que suponía la entrega de armas a una población sobre la que se tenía todavía escaso control social o psicológico.22 Estos aspectos fueron cuidadosamente evaluados en términos de planificación estratégica militar. Entre las características que debía tener ese sistema de "autodefensa" estaban: debe ser deseado y no impuesto a ellos; buscar éxitos iniciales para permitir la cohesión y elevar su moral de combate; basarse en un conocimiento profundo de los habitantes, sus problemas y dificultades, eligiendo los lideres más proclives.23

Tipos de Violaciones realizadas por las PAC

Del total de testimonios recogidos por el Proyecto Remhi, las PAC fueron responsables del 12,76% de los hechos y los Comisionados Militares del 7.44%. Globalmente, uno de cada cinco hechos recogidos se atribuye por tanto a estas fuerzas irregulares del Estado. Las PAC estuvieron involucradas en asesinatos (3.4%), tortura y otros tratos crueles (2%), desaparición forzada (1.82%) y detención irregular (1.8%), y amenazas (1.18%). Las PAC y los Comisionados Militares aparecen implicados en uno de cada cinco casos que recogen muertes como resultado de persecución en la montaña (1.3% respecto del total de violaciones documentadas).

Las PAC aparecen como responsables en casi una de cada cinco masacres (18,12%), mientras que los Comisionados como responsables directos en una de cada veinte (5,38%). Globalmente uno de cada cuatro asesinatos colectivos fueron responsabilidad de estas fuerzas irregulares del Estado.

Algunas de las PAC más beligerantes implicadas en casos de masacres y graves violaciones de los derechos humanos fueron las de Xococ, Vegas de Santo Domingo, Patixlán, Chuaperol, Nimacabaj, Panacal, La Ceiba, Pinchec (Baja Verapaz), Pojom, Colotenango (Huehuetenango), y Chacalté (Quiché).

La imposición de las PAC: la formación de las Patrullas

Para lograr la organización e incorporación de la gente a las PAC, el Ejército trató de utilizar algunas redes o estructuras previamente existentes en las comunidades y que facilitaban el reclutamiento y control de la población. La mayor parte de las veces se basó en los cargos o en autoridades proclives, como los Comisionados militares, pero también utilizó otro tipo de estructuras comunitarias o de producción.

En muchos lugares los Comisionados fueron los encargados, por parte del Ejército, de organizar y controlar el funcionamiento de las PAC. Esto les dio un poder de coacción y control mucho mayor del que habían tenido en los períodos anteriores.

El poder de las armas y la impunidad de sus acciones fueron muy importantes durante mucho tiempo después. Después de la época de las masacres y asesinatos masivos, los Comisionados cumplieron una función de control militar de las comunidades, haciendo ostensible su poder a través de las patrullas, las coacciones personales o incluso las amenazas a grupos sociales o políticos.

Forzar la voluntad

Se presionaba a la gente a incorporarse a las PAC por medio de la coacción, las acusaciones y las amenazas de muerte que incluían hasta a a los familiares. Las amenazas fueron el mecanismo más importante para involucrar a los hombres de la comunidad y, a través de ellos, establecer un sistema de control de las familias. El control de la vida cotidiana llevó a que fuera muy difícil que la gente se resistiera a participar.

Lo hicimos por miedo. Cumplimos porque el que no cumple sería castigado y además hicieron un gran pozo, ahí a la orilla del camino. Nosotros tenemos miedo y tenemos que hacer, porque para dónde. Y estamos a la mano, en la mano de ellos. Caso 0542, Aldea Río Negro, Rabinal, Baja Verapaz, 1982.

Con el paso del tiempo las comunidades menos proclives fueron buscando la forma de negarse colectivamente a seguir con el sistema de patrullas, lo que obtuvo resultados positivos especialmente en los lugares considerados poco estratégicos por el Ejército. Sin embargo, a pesar de la resistencia de la gente a la patrulla, ésta funcionó en muchos sitios hasta la finalización del conflicto armado.

Muchas comunidades fueron obligadas a aceptar la organización de las PAC en vista de la amenaza del Ejército de ser eliminadas. En otros casos, la patrulla fue presentada como una forma de redimirse frente al Ejército, es decir que el compromiso con el Ejército significaba que no colaboraban con la guerrilla. Las PAC obligaron a la población civil a tomar partido en la guerra del lado del Ejército.24

Si no patrullábamos decían que éramos guerrilleros, por eso nos cuidábamos, porque teníamos miedo a la guerrilla y a los soldados. Así estábamos en 1982, 83, 84, hasta que en 1994 se terminó la patrulla. Taller Nentón, Huehuetenango, 18-10-96.

El Ejército también utilizó otras estrategias para que la gente se vinculara con las PAC. Las formas de indoctrinamiento, los programas de acción cívica y otras se utilizaron como estratagemas de índole psicológica destinadas a aumentar el grado de conformidad de la población.

La educación cívica es parte de la acción psicológica y se inicia proporcionando toda información sobre las posibilidades de la fuerza del orden para tener el éxito en la lucha contrasubversiva.

Durante la instrucción se debe evitar el trato demasiado severo porque ello disminuye la participación de individuos dinámicos y aptos para el combate. Asimismo, tampoco debe ser demasiado benévolo, porque ello facilitará el relajamiento de la disciplina.25

Estructura de las Patrullas

Para la realización de las tareas asignadas, las PAC tuvieron que adoptar una estructura jerárquica que, en términos generales, respondía a un modelo militar: un jefe de patrulla y pelotones de patrulleros de acuerdo con las condiciones del lugar y cantidad de miembros reclutados. Los jefes de patrulla o Comisionados en su caso, dependían directamente de los mandos militares del Ejército.

En algunas comunidades en las que no existían riesgos previos de liderazgos hostiles a la presencia militar, el Ejército dio a la población la posibilidad de elegir al comandante de la patrulla. Esa participación ayudaba a aumentar la conformidad con el sistema y las ejecución de las órdenes posteriores. Sin embargo, en la mayor parte de las ocasiones fueron escogidos por el Ejército o los comisionados militares directamente entre las personas a las que les tenían confianza.

Me pusieron por mi nombre usted es el comandante, tiene que llevar la lista, qué número su patrulla primero, su nombre, su dirección, un sello que dice PAC en los brazos, usted tiene que llevar bandera. Informante clave 49, Santiago Atitlán, Sololá, 1982.

Entrenamiento militar y Patrullajes

Según el Ejército, las Patrullas requerían un proceso de entrenamiento para aumentar la eficacia de sus acciones y, sobre todo, el mantenimiento de la disciplina militar dado que muchos de ellos ni siquiera habían hecho el servicio militar obligatorio: la instrucción debe comprender educación cívica y entrenamiento militar a cargo del Ejército.26 Estas actividades de entrenamiento físico e indoctrinamiento militar se realizaron especialmente en las comunidades que el Ejército consideraba más conflictivas por una mayor presencia o cercanía de la guerrilla. En muchos lugares, esos días de entrenamiento se convirtieron en una práctica colectiva que involucraba a toda la comunidad.

Allá con nosotros hubo marcha, entrenamiento como un mes, cada día o cada tres días. Les obligaban cómo pasar en un lazo. Allí no llegaron los soldados, sino que ex-soldados daban ese curso. Desde 15 años hasta los ancianos fueron todos; los ancianos se lastimaban y ellos no tienen lástima, hacían lunes cívico, martes cívico o miércoles cívico, depende de la comunidad, hombres y mujeres tienen que participar. Taller Nentón, Huehuetenango, 18-10-96.

A pesar del interés que el Ejército puso en las patrullas y de las tareas que les asignó, la población no fue armada indiscriminadamente, probablemente porque no podía confiar en que las comunidades le serían fieles. La mayor parte de las veces, las proveía de poco y limitado armamento. En otros casos, los patrulleros utilizaban sus armas de cacería o machetes y palos. La adjudicación de las armas estuvo relacionada, entonces, con su grado de disciplina y lealtad al Ejército por lo que se dieron diferencias incluso dentro de las patrullas de una misma comunidad.

Fue muy frecuente que las patrullas realizaran los rastreos o participaran en masacres junto con los batallones del Ejército, pero también hubo casos en los pareciera que actuaron con una mayor autonomía, especialmente en los referidos a las patrullas más beligerantes contra otras comunidades. En muy pocas ocasiones las PAC actuaron solas.

Los patrulleros de Xococ pidieron fuerzas de Cobán, entonces vinieron los soldados. Caso 0537, Agua Fría, Uspantán, Quiché, 1982.

Los miembros de las PAC salían a rastrear y patrullar las montañas para encontrar guerrilleros. También fueron utilizados como guías, dado su conocimiento del terreno, pero también como una forma de defenderse de posibles ataques de la guerrilla. En la mayoría de las ocasiones los miembros de las PAC fueron obligados a ir delante de los soldados y eran los primeros en caer en las minas o las emboscadas.

Lo que más se sintió participando en la patrulla es el temor, porque al salir al frente del Ejército, el Ejército nunca iba adelante, siempre iba la patrulla como anzuelo, allí existía el temor de un ataque en cualquier momento. Taller Nentón, Huehuetenango, 18-10-96.

Las capturas de población

En el marco de los operativos de persecución en la montaña, las PAC colaboraron con el Ejército en las capturas, muchas veces masivas, especialmente en el área ixil y en Alta Verapaz. Además, realizaron capturas más selectivas dentro de las mismas comunidades. Una de las formas en las que actuaron fue la búsqueda de supuestos colaboradores de la insurgencia, cuyos nombres figuraban en listas previamente elaboradas. Sin embargo, esas capturas no se dirigían solo contra los presuntos colaboradores, sino que tenían también una dimensión de terror ejemplificante, dado que se reportan casos de detenidos y asesinados que no eran los buscados (sus nombres eran parecidos, resistieron a las acciones etc.).

En muchas comunidades, los patrulleros se presentaron acompañados de otros vecinos que denunciaron a gente de su comunidad. Los acusadores actuaban en general encapuchados, aunque en algunos casos mostraban signos evidentes de que habían sido brutalmente torturados.

Los formaron. Ellos tomaron la lista, hubo un rezo de la fiesta de la agonía. Los dejaron en dos pozos, 34 hombres, dos traían del pueblo que empezaron a abrir el hoyo, los cuidaban, cubrieron toda la aldea. Quedaron los 32 hombres que son catequistas. Estos hombres son los que empezaron a trabajar con la iglesia. El 18 de enero de 1982 entraron bastantes soldados, civiles en Chirrum,... el mismo comandante de Chirrum tenía la lista. Caso 7463, Chichupac, Rabinal, Baja Verapaz, 1982-83.

Masacres y asesinatos

Las PAC cometieron numerosos asesinatos en las propias comunidades. La mayoría de esas acciones se realizaron, según los testimonios, sin antecedentes previos que implicaran a las víctimas en acciones militares de la guerrilla. Es posible que una parte de ellas fueran miembros de la infraestructura guerrillera en muchas comunidades (FIL), pero también las ejecuciones tuvieron un carácter indiscriminado y se perpetraron contra cualquier sospechoso, en medio de un despliegue desmedido de fuerzas, en una situación de completa indefensión de las víctimas y muchas veces delante de sus familiares.

El primero de noviembre de 1982, a las 6 de la mañana, fueron sorprendidos por las PAC [de la finca San Francisco, Santa Avelina, Pamaxán] cuando dormían en un lugar escondido y empezaron a salir corriendo. Cuando se agotaron de correr entre el monte, las PAC les alcanzaron: en el mismo lugar quedaron matados a puro machetazos. Pedazos ya por pedazos tirados donde fueron matados. La hija mayor fue torturada y violada hasta las 12 del medio día la mataron. Caso 3931, San Pedro La Esperanza, Uspantán, Quiché, 1982.

Controlar los movimientos

Otras de las funciones de las PAC fueron la vigilancia y el control de los miembros de sus propias comunidades, quienes ya no podía moverse libremente dentro de ellas o salir a otras para trabajar, intercambiar sus productos, o visitar a sus familias o amigos. Para poder hacerlo era preciso que el comisionado o el comandante de la patrulla autorizara la salida y extendiera un pase, con el cual debía presentarse ante las autoridades militares de la localidad hacia la que se movilizaba.

Nosotros ya no podíamos entrar en el pueblo ya que nos estaban esperando y nos controlaban los de las PAC, cuando entrábamos en el pueblo nos exigían nuestros documentos personales. No podíamos salir de dos o tres porque nos trataban de guerrilleros. Caso 0544, Aldea Río Negro, Rabinal, Baja Verapaz 1982.

Beneficios del saqueo

Especialmente en las masacres e incursiones militares, las PAC saquearon las comunidades que arrasaron, robando bienes, ropa, alimentos, animales etc. En algunas ocasiones esas acciones se dieron en las aldeas despobladas cuyos miembros ya habían huido; en otras, en cambio, la ceremonia del despojo precedió o siguió a los asesinatos masivos.

Se llevaron nuestras cosas, gallinas, reses. A los ocho días de haberse ido, sacaron sus cosas y le echaron fuego. Sacaron café, dulce, cama, amueblados, tenía bestias, no dejaron ni un santo parado. A mi hija que mataron ya no tenía ropa. Se llevaron doce vacas paridas, mi perol lo destruyeron, mi máquina de caña, a tres casas les echaron fuego. Empezaron a llevar nuestras ropas nuevas, gallinas, vacas, lo comieron cerca de la clínica, se llevaron una mi vaca gorda, pelaron mi vaca, se la comieron los soldados y civiles. Cortaron nuestra milpa, guineos, caña; se llevaron cortes, fajas, azadones, machetes. Caso 7463, Chichupac, Rabinal, Baja Verapaz, 1982-83.

Solidaridad y resistencia

A pesar del impacto que tuvieron las PAC en las comunidades y la implicación de muchas de éstas en graves violaciones de los derechos humanos, en algunas ocasiones se dieron procesos de apoyo mutuo y resistencia entre sus miembros para evitar las consecuencias negativas de ser acusados o para sobrellevar colectivamente la obligación de patrullar, dándose expresiones de solidaridad, como por ejemplo, la de cubrir las ausencias en los turnos de ronda en caso de enfermedad etc. Estas acciones fueron factibles en los sitios en los que los patrulleros no habían asumido la ideología contrainsurgente y realizaban la patrulla como una forma de mantener su cohesión y evitar las acusaciones contra la comunidad. Algunos patrulleros ayudaron a las familias afectadas a buscar a las víctimas o les trataron de proteger de situaciones de mayor peligro aprovechando el cargo que desempeñaban.

La madre vio que no llegaba su hijo (que era patrullero), fue con el grupo de patrulleros que está de turno y les dijo: ¿qué han hecho con mi hijo?, ¿dónde lo fueron a dejar? Entonces uno de ellos ayudó a buscarlo. Uno de los patrulleros quiso levantar el cadáver, pero ya no se pudo porque murió y vieron que tenía torturado el pescuezo, lo golpearon. Caso 362, Cantón Racaná, Santa María Chiquimula, Totonicapán, 1984.

Incluso, en algunos casos, la defensa de personas de la comunidad llevó a algunos patrulleros a enfrentarse a los soldados o hacer gestiones para la libertad de miembros de sus comunidades.

La esposa del comandante de las PAC nos dio cinco libras de maíz para hacer algunas tortillas, ya que ellos estaban para venir al destacamento con otros hombres, a hablar por sus compañeros detenidos. Cuando llegaron, dijo el capitán: allí vienen el resto de guerrilleros. Poco faltó para que murieran. Cuando entraron, eran don Marcos Sical y sus acompañantes (patrulleros) que se quedaron vivos en la comunidad. Caso 3069, Chua Tiox Chee', Concul, Rabinal, Baja Verapaz, 1981.

A pesar de que estas conductas de solidaridad fueron muy limitadas, muestran los mecanismos de adaptación que desarrollaron algunas comunidades como una forma de defender su vida. También hubo respuestas de rechazo o lucha contra la obligatoriedad de las PAC. A partir de 1986 algunas de esas formas de resistencia a las PAC dieron lugar al inicio de un incipiente movimiento social, el Consejo Étnico de Comunidades Runujel Junam (CERJ), que poco a poco fue consolidándose y que fue, durante la primera parte de la década de los 90, la expresión organizada de un rechazo abierto cada vez mayor a las PAC que llevó a su disolución en 1996.